¿Se mantendrá el acero chino ante la incertidumbre mundial?

¿Se mantendrá el acero chino ante la incertidumbre mundial?

Por: Mateo Herrera

En medio de una fuerte guerra comercial con Estados Unidos que lleva ya más de diez meses, un ambicioso plan liderado por el gobierno de Xi Jinping para limpiar el medio ambiente, y una economía mundial en constante ralentización, ¿qué será de la producción de acero de China en 2019?

“Existen riesgos tanto negativos como positivos para China”, explica un informe de la Asociación Mundial del Acero publicado en octubre. “Los negativos provienen de la continua fricción comercial con Estados Unidos y la desaceleración de la economía global. Sin embargo, si el gobierno chino decide utilizar medidas de estímulo para contener la desaceleración potencial de su economía ante un deterioro del entorno económico, la demanda de acero en 2019 se verá impulsada”.

Es cierto que la guerra comercial China-Estados Unidos y la desaceleración de la economía mundial han generado una incertidumbre generalizada, estancando un poco el mercado del acero global; “si China se resfría, el mundo se contagia”. Sin embargo, lo cierto es que no se ha visto una caída en la producción de acero del país asiático. Por el contrario, las últimas cifras arrojaron que en lo que va del 2018 China ya batió récord en producción del metal.

Pero esto puede estar al borde de dar un giro de 180 grados, o por lo menos así se ve la situación desde afuera. En su último informe trimestral, el Departamento de Industria, Innovación y Ciencia de Australia aseguró que China cerrará el 2018 con una producción de acero de 886 millones de toneladas, que en 2019 la cifra se reducirá a 861 millones, y que para 2020 serán 842 millones.

A los pronósticos de Camberra también se sumaron la agencia financiera S&P y la Asociación Mundial del Acero. Mientras S&P aseguró que la producción del metal en 2019 disminuiría 2%, la Asociación sostuvo que la demanda también caería 2%. ¿Los motivos? Medidas medioambientales más severas, recortes en capacidad generadora de pérdidas y reducción de deudas en empresas estatales.

No obstante, y a pesar de un reciente recorte de más de 150 millones de toneladas, se debe reconocer que la industria acerera en China está prosperando. Gracias a una fuerte inversión entre enero y agosto de este año, las siderúrgicas chinas produjeron 617 millones de toneladas de acero crudo, un incremento del 9% con relación al 2017, y 27 de las 29 acereras más grandes del país registraron ganancias en la primera mitad del año fiscal, según The Economic Observer de Beijing.

Y es precisamente por esto que, al menos en términos de acero, Beijing tiene pronósticos completamente opuestos y favorables, y parece no temerle ni a la desaceleración de la economía mundial ni a la interminable guerra comercial con Washington. Incluso, la misma Asociación Mundial del Acero aseguró que la demanda del metal seguirá creciendo en todo el mundo en 2019, lo que alivia aún más cualquier temor que pueda tener China.

“En 2018, la demanda mundial de acero ha sido fuerte gracias a la recuperación de inversiones en economías desarrolladas y a un mejor desempeño de las economías emergentes”, dijo Al Remeithi, de la Asociación Mundial del Acero, en un comunicado. “Se espera que la demanda de acero se mantenga positiva en 2019, con un crecimiento del 1,4% a nivel mundial”.

De igual manera, si se llegase a estancar el mercado por cualquier motivo, el gobierno chino tiene sus propios proyectos locales de infraestructura pensados para el año que viene, sobre todo en construcción ferroviaria. Como ejemplo, solo entre las ciudades de Shenzhen, Suzhou y Changchun el Partido Comunista planea construir 1.600 kilómetros de ferrovías a lo largo de 44 líneas de metro, obras que requerirán aproximadamente 80 millones de toneladas de acero.

Y en cuanto a la búsqueda de nuevos mercados, Beijing ya está pisando fuerte en África y Sudamérica para reubicar y proteger sus exportaciones actuales al sudeste asiático, un mercado que no solo está saturado, sino que se ha deteriorado significativamente a causa del proteccionismo estadounidense.

“El mercado del sudeste asiático se está llenando. Cada vez más personas buscan nuevos mercados, especialmente en países de América del Sur y África”, explicó en entrevista con Reuters Steven Yue, gerente de ventas de Hebei Huayang Pipeline Co, exportador chino de tubos de acero. “Hemos trabajado arduamente para desarrollar el mercado sudamericano y africano desde la segunda mitad de este año”.

Guerra comercial, ralentización de la economía mundial, medidas proteccionistas e incertidumbre. Sea cual sea el panorama mundial en 2019, sólo hay una cosa que se sabe con toda seguridad: China siempre nos sorprende.