Reformas en China, alivio para la industria acerera mundial

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POR: MATEO HERRERA
Corresponsal Internacional Pekín, China

Varios medios de comunicación en el mundo entero continúan publicando artículos exponiendo la dura situación que padecen las industrias locales en Europa y América, cuando se ven obligadas a competir contra el dumping y los bajos precios del acero chino.

“Al amparo de grandes subsidios gubernamentales, la industria china inunda el mundo con exportaciones de acero a precios artificialmente baratos, en perjuicio de los productores de acero en todo el mundo”, escribió Marco Pérez Valtier, economista socio de la firma Pérez, Góngora y Asociados, en una columna publicada en ‘El Financiero’.

Un reciente artículo de la BBC en español apunta a una visión similar: “La desaceleración de la economía china ha dejado a la potencia asiática con más acero del que necesita. Produjo más de 822 millones de toneladas en 2014 y probablemente aumentará esa cifra en 2016”.

Si bien es cierto que durante los últimos años el exceso de capacidad y los pecios no competitivos del acero chino han prendido las alarmas en todo el mundo, tanto en las industrias locales como a nivel gubernamental, la situación podría estar dando un giro de 180 grados.

Según Alacero, de los 36 millones de toneladas de acero que China exportó al mundo entre enero y abril de 2016, 2,3 millones fueron destinadas a Latinoamérica. La asociación aseguró que el acero recibido por dicha región desde China en el primer trimestre del año, disminuyó 37% en relación con el mismo periodo del año anterior.

En Colombia, varios miembros del sector han confirmado los números de la asociación latinoamericana, manifestando que la oferta de acero chino ha disminuido significativamente, y que los precios se han disparado.

Aunque todavía no hay mucha claridad sobre qué está sucediendo con el acero chino en el mundo, lo más probable es que las últimas reformas económicas del Gobierno de Xi Jinping estén comenzando a surtir efecto. En febrero de este año, el Partido Comunista anunció planes para hacer una reducción en la producción de acero de entre 100 y 150 millones de toneladas en los próximos cinco años.

El compromiso se hizo evidente durante la octava ronda anual de Diálogos Estratégicos y Económicos (S&ED) entre Estados Unidos y China, celebrada a principios de junio en Beijing. En lo que ha sido descrito como las “conversaciones de dos días más productivas” entre los dos países, el Gobierno chino reiteró que haría lo posible para que sus políticas centrales, liderazgo, préstamos y apoyos “no contribuyeran con la expansión neta de la capacidad en acero”.

Según las últimas cifras publicadas por China, la sobrecapacidad del metal en el país asiático superaba los 400 millones de toneladas, y aunque el Partido se comprometió a reducir la producción de acero, la industria aún tiene dudas de que los esfuerzos del gigante asiático vayan a tener un impacto significativo en los mercados exteriores.

Thomas Gibson, director ejecutivo del Instituto Americano de Hierro y Acero, emitió un comunicado diciendo que las compañías estadounidenses “les daban la bienvenida a los nuevos compromisos de los líderes chinos en términos de adoptar medidas para contener la expansión de capacidad en acero, reducir la capacidad neta del metal y deshacerse de las ‘’empresas zombi”, por medio de reestructuración, quiebra y liquidación”. Sin embargo, aclaró que “estos compromisos solo serían significativos si conllevaban a resultados verdaderos”.

La subida de precios también sugiere que se están tomando importantes medidas de reestructuración económica en el país asiático. En rueda de prensa, ShenDanyang, portavoz del Ministerio de Comercio de China, sostuvo que los recientes avances de los precios globales del acero se deben a una mayor demanda, un aumento de la inversión general en China y reducciones de la capacidad.

“Nosotros creemos que la actual ronda de alzas de los precios del acero ha sido provocada por una combinación de factores domésticos e internacionales”, dijo el funcionario de Beijing. “China está utilizando una fuerza sin precedentes para reducir su capacidad y adoptará medidas para aumentar el consumo de acero”.

Con una capacidad instalada cercana a los 1.130 millones de toneladas y una producción de alrededor de 800 millones, China necesita reducir la producción en alrededor de 200 millones al año para lograr que la situación sea ‘aceptable’. Sin embargo, como reconoció Zhao Chenxin, vocero de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, durante una conferencia de prensa, “el grave exceso de acero no ha sido fundamentalmente revertido” en el país.