¿En qué va la fase III de la Ruta del Sol?

¿En qué va la fase III de la Ruta del Sol?

Foto Vanguardia Liberal

Foto Vanguardia Liberal

Por Lucia Avendaño – Periodista nacional

Yuma Concesionaria, encargada de la ejecución de la obra, habilitó 30 kilómetros nuevos a finales del pasado mes de mayo. Sin embargo, a la fecha se han realizado 14 audiencias en la que la firma ha realizado descargos y solicitud de pruebas por parte del concesionario, según la ANI. Aquí, cómo va esta historia.

Procesos jurídicos y nuevos avances enmarcan la construcción de la fase No. 3 de la Ruta del Sol, un proyecto que inició en 2010 con el contrato de concesión No. 007 de ese año, suscrito entre la empresa Yuma Concesionaria S.A. y el Instituto Nacional de Concesiones (Inco).

El propósito se centraba la elaboración, diseño, financiación, obtención de licencias ambientales y demás permisos, adquisición de predios, construcción de segunda calzada rehabilitación y mejoramiento de la calzada existente y operación y sostenibilidad del sector 3 del proyecto vial Ruta del Sol.

No obstante, recientemente la Agencia solicitó al Concesionario que “garantice y subsane” el cumplimiento de todas sus obligaciones establecidas en el Contrato de Concesión, “los cuales a la fecha no han sido atendidas en su totalidad por el Concesionario, razón por la cual se continúa adelantando el proceso de caducidad”, según lo expresó a este medio Dimitri Zaninovich, presidente de la entidad.

Zaninovich Victoria manifestó, además, que “el 31 de enero del presente año, se dio inicio al procedimiento administrativo sancionatorio en contra de Yuma Concesionaria S.A.”.

Los hechos: los presuntos incumplimientos graves que amenazan la parálisis total del proyecto, tal como trata el artículo 86 de la Ley 1474 de 2011, lo que puede llevar a la caducidad del Contrato. El directivo también dijo que, a la fecha, se han desarrollado 14 audiencias “en las que se han realizado descargos y solicitud de pruebas por parte del concesionario”.

Con estos procesos jurídicos en marcha, el pasado viernes, 25 de mayo de este año, Yuma Concesionaria S.A. habilitó 30 kilómetros de la nueva doble calzada entre los municipios de Bosconia y El Difícil, en el Magdalena.

Lo anterior fue “gran avance”, como ellos lo catalogaron, ya que “la obra que beneficia a los usuarios pues ahorrarán tiempo, combustible y contarán con una vía más segura y cómoda”.

Además, a través de un comunicado, la empresa sostuvo que la habilitación parcial del tramo 7 de la Ruta del Sol III representa mayor seguridad para los usuarios y disminución de riesgo de accidentes en la vía,  “puesto que se creó un separador central que garantiza un elevado grado de seguridad”.

Cabe destacar que el proyecto se compone de dos corredores viales: El primero, entre San Roque (Cesar) y La Ye de Ciénaga (Magdalena), y el segundo, entre El Carmen de Bolívar (Bolívar), Bosconia (Cesar) y Valledupar.

Estos corredores hacen parte de la Ruta 45 y de la Ruta 80 de la Red Nacional de Vías de Colombia, con una extensión aproximada de 465 kilómetros que se enlazan a 601 kilómetros de los sectores 1 y 2, que buscan facilitar la conexión vial entre el centro del país y la Región Caribe.

Según la compañía concesionaria, el proyecto está diseñado para “permitir una velocidad de 100 km/h, en la totalidad del Corredor San Roque – Ye de Ciénaga y en parte del Corredor Valledupar – El Carmen de Bolívar”, lo que propende por “una reducción sustancial de los tiempos de recorrido”.

Las partes. El pasado 7 de diciembre de 2017, Yuma Concesionaria S.A. instauró una demanda internacional por alteración económica del Contrato con pretensiones por valor de $570.000 millones, así como una demanda arbitral por valor de $493.000 millones debido al mayor número de variantes (15) a construir, de acuerdo a las Licencias Ambientales otorgadas por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).

No obstante, según informa la ANI, Yuma Concesionaria S.A. ha manifestado públicamente que sus deudas actuales con sus proveedores ascienden a $120.000 millones aproximadamente.

En abril 28 de 2017 la ANI y el Concesionario suscribieron un Otrosí, para establecer una modalidad de pago frente a avances funcionales y continuos de obra. Con base en esas actividades, la entidad realizó traslados al Concesionario por valor de $110.000 millones. Actualmente, “la Agencia Nacional de Infraestructura no tiene pendiente ningún pago o traslado de recursos al Concesionario”.

Yuma Concesionaria y su constructora Ariguaní cuentan con la responsabilidad de las acreencias y “han manifestado recurrentemente a la ANI que cumplirán cabalmente con todos sus proveedores”, dice Zaninovich.

Aún cuando las partes evolucionan con lo suyo, ambas esperan poder entregar los más pronto posible esta obra al país, cuyo inicio se remonta al año 2013.