Diplomacia comercial, la clave para un acero sin arancel en EEUU: Amcham

Diplomacia comercial, la clave para un acero sin arancel en EEUU: Amcham

AMCHAM 22 de Marzo del 2018 en el Club el Nogal, en Bogot‡. © Juan Manuel Barrero Bueno

Por Lucía Avendaño / Periodista nacional

Un gravamen de 25% se ha instalado en los balances de los empresarios del acero en Colombia, tras las movidas recientes del gobierno estadounidense. La Cámara Colombo Americana confía en que, por lo acordado en el TLC, el país logre estar exento próximamente.

El pasado 31 de mayo el gobierno de los Estados Unidos, con Donald Trump a la cabeza, ratificó que cobraría el 25% de arancel al acero y el 10% al aluminio, sindistingo de proveniencia. Colombia, amparada en el Tratado de Libre Comercio con ese país, esperó que esta norma fuera un ligero roce. Sin embargo, no fue así.

Aunque el país no alcanza a vender el 1% de las 33 millones de toneladas de acero que consumen los estadounidenses, otros países como México y Canadá, que además mantuvieron un plazo de negociaciones con pocos resultados, han visto tambalear sus números por la medida.

El presidente y empresario ha sido enfático en afirmar que la razón principal que sustenta esta decisión es la “seguridad nacional”. Este tipo de escenarios generan retaliaciones comerciales por parte de sus principales afectados, como la posible clasificación de productos provenientes del país del norte a los cuales aplicar un
nuevo gravamen.

No obstante, las cifras son claras sobre todo en el caso de Colombia. El porcentaje comercializado a los estadounidenses no ejerce un impacto significativo, por lo que cabe la posibilidad de continuar haciendo la tarea y revisar opciones de negociación para no padecer la totalidad de la norma.

Por ello, en esta edición Infoacero conversó con la dirigente samaria María Claudia Lacouture, exministra de Comercio, Industria y Turismo y ahora directora de la Cámara Colombo Americana (Amcham), para explorar más a fondo el tema.

“Colombia será excluida de la medida global decretada por EEUU para proteger la industria del acero con el argumento de seguridad nacional”, dice Lacouture Pinedo al comentar su sensación principal sobre el proceso.

Entre las razones que detalla está que “Colombia exporta apenas el 0,5% del acero que compra Estados Unidos, por lo que no representa amenaza alguna a la industria de ese país”.

Además, “Colombia es un socio estratégico con una agenda muy grande en temas y dos gobiernos que tienen la completa disposición de trabajar en impulsar y fortalecer las relaciones bilaterales”, puntualiza.

La directora de Amcham destaca que el nuevo gobierno tiene la responsabilidad de seguir transitando la senda de la diplomacia para que Colombia logre salir de la lista de los países gravados.

“El Gobierno del presidente Santos hizo lo necesario para ser eximido de la medida por parte de Estados Unidos y, es indispensable que se continúe este esfuerzo desde el gobierno del presidente Duque”, dice y agrega que “estuvimos muy cerca de lograr una exención a través del establecimiento de una cuota de importación para Colombia que debemos presentar acorde con los montos de exportación actual y su respectivo incremento real en los próximos meses”.

Con diplomacia. “Mantener la diplomacia comercial” es la apuesta de Amcham para que el país logre su cometido. “Debemos mantener el diálogo con las autoridades comerciales en Washington y desde el sector gremial y empresarial apoyar la labor con nuestros pares en EEUU”, afirma.

El propósito, según la dirigente, es “mostrar que Colombia es un aliado” y “agotar todas las instancias de la diplomacia y de las buenas relaciones”, una apuesta necesaria “antes de buscar escenarios que propicien la confrontación”.

También destaca los mecanismos de defensa comercial que tienen los empresarios colombianos, así como las herramientas del TLC, entre las que se ubican la Comisión Administradora del acuerdo comercial en la que tienen asiento el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, USTR.

Qué hacer mientras pasa la tormenta es el interrogante que los empresarios colombianos se plantean desde el pasado mes de junio, fecha en la que entró en vigor la medida. Desde Amcham resaltan que “el mecanismo más eficiente que tenemos a la mano es el de la diversificación”.

“Desde ProColombia seguramente se están desarrollando estudios de mercado y explorando opciones que permitan encontrar opciones a esas exportaciones en mercados cercanos y de acceso privilegiado”, expresa María Claudia Lacouture.

“El nuevo gobierno tiene la responsabilidad de seguir transitando la senda de la diplomacia para que Colombia logre salir de la lista de los países gravados”

Recientemente, el gremio organizó un encuentro denominado “Aspectos clave del acceso del acero a Estados Unidos y avances del nuevo estatuto aduanero”, en el que volvieron a ponerse sobre la mesa asuntos relacionados con la propiedad intelectual, la chatarrización y lucha contra el contrabando, y la falsificación.

“Los empresarios asistentes concluyeron que si bien el TLC con Estados Unidos deja hasta el momento a ese país con un superávit, al que se suma que Colombia ha sido aliado histórico de EEUU. en la región, es urgente avanzar en los temas pendientes de la relación comercial”, relata.

La líder de la Cámara Colombo Americana concluye que “en una guerra comercial no hay ganadores, solo perdedores en diferentes niveles”. Por eso hay que tener los ‘ojos bien abiertos’, “para identificar rápidamente las oportunidades y riesgos y actuar con prontitud para aprovecharlas o protegerse”.

Por lo pronto, Colombia espera que Donald Trump traslade al terreno del acero aquello que dijo en el Foro Económico Mundial (FEM) de Davos, al iniciar el año: “Ya no vamos a cerrar los ojos al comercio depredador”.