Del mar a la acería

acero_en_revista1
Explotación Submarina de mineral de hierro por medio de dragado.

La minería es una de las actividades más antiguas de la humanidad. Se remonta a unos 2.5 millones de años como fuente principal para la fabricación de herramientas. Inició como una forma de explotación superficial, que se fue transformando a subterránea en la medida en que los yacimientos de la superficie se iban profundizando al ser desocupados.

Puede afirmarse que todos los materiales usados por la sociedad moderna provienen de la minería o necesitan minerales para su fabricación. Hay cuatro métodos básicos de explotación: explotaciones de superficie o a cielo abierto; explotaciones subterráneas a través de galerías o túneles; explotación por medio de pozos de perforación y explotación submarina por dragado, que se hace tanto en los mares y en ríos de aguas poco profundas. De éste hablaremos a continuación.

Es el método más barato de extracción de minerales. En esas condiciones se pueden recuperar sedimentos poco compactos empleando dragas con cabezales de corte situados en el extremo de tubos de succión, o con una cadena de cangilones de excavación que gira alrededor de un brazo. Este es un método de explotación reciente gracias a la disponibilidad de la tecnología de dragado.

Algunas arenas submarinas y sedimentos fluviales son ricos en mineral de hierro, especialmente en magnetita (Fe3O4), cuya característica magnética le da cierta ventaja para su recuperación. El proceso de explotación consiste en el dragado de las arenas y sedimentos, los cuales se llevan a un separador magnético situado sobre una barcaza acondicionada para tal fin. El separador magnético separa la magnetita y la arena pura retorna al lecho o se reubica para regenerar las playas o conservar el litoral o curso de los ríos. La magnetita recuperada de alta pureza se transporta a un muelle y de allí a las plantas de transformación en hierro puro y en acero.

Una de las ventajas de este tipo de minería es el uso de equipos reutilizables para otro tipo de actividades relacionadas con los mares y los ríos, tales como las dragas y las barcazas, y su bajo costo frente a equipos para explotación a cielo abierto y explotación subterránea. Como infraestructura se requerirá la construcción de un muelle para la recepción y descargue de las barcazas.

Una de las dificultades más importantes en la exploración submarina es la que supone la obtención y el análisis de muestras de sedimentos marinos. Todo trabajo que conlleve un muestreo para generar datos directos, incrementa el presupuesto debido al tiempo requerido para la recolección (en este caso una embarcación) y el posterior análisis de las muestras, como condición, en gran medida, para la decisión de inversión.

De otro lado, cualquier forma de minería implica la afectación al medio ambiente, al menos en la zona de la mina. Para el caso de la explotación submarina, el reto consistirá en evaluar las posibles especies animales y vegetales presentes en la zona y en no explotar sus hábitats.

Para Colombia es una nueva posibilidad de minería cuyo impacto puede ser menguado y controlado, a tal punto que puede ser aplicado en la recuperación de litorales y cauces de los ríos mediante la recuperación de materiales presentes en los sedimentos extraídos.De la misma manera, es también una oportunidad que se abre para poder exportar mineral y producir acero de manera integrada en la costa Caribe colombiana, sin depender de la extracción de mineral de hierro, exclusiva  del centro de país.

Por: Ricardo Prada

Ingeniero Mecánico 

Gerente de proyecto DeAcero Colombia

 Lee InfoAcero Ed 01 En Issuu Acero En Revista