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Buenos Aires, una ciudad rodeada de arquitectura en acero.

Buenos Aires, capital de Argentina, es una de las ciudades más importantes de Latinoamérica. La Ciudad de la Furia, como la bautizó Gustavo Cerati, es una metrópoli moderna que ha sabido conservar sus tradiciones. Al igual que el mejor de los tangos de Carlos Gardel, Buenos Aires es apasionada y apasionante, es un destino alegre y colorido en el que siempre hay algo que ver, hacer, o saborear. 

La ciudad también tiene un vínculo fuerte con el acero, basta con mirar sus calles, los edificios modernos de Puerto Madero y apreciar el metro para evidenciar su importancia en esta urbe. Así mismo, está es la casa de la Organización Techint, conglomerado que tiene sus raíces en Bueno Aires y que agrupa empresas como Ternium, Tenaris y Tenova, empresas líderes en aceros planos y largos, tubería petrolera, minería e ingeniería. Hoy día, su propietario y ciudadano ilustre de esta ciudad es Paolo Rocca, el hombre más rico de Argentina con una fortuna del orden de los 9.700 millones de dólares.

El ambiente, su oferta cultural, su pasiòn futbolera y la personalidad de sus coloridos barrios, es un gancho para la economía; pues el turismo representa el 3% de PIB de la ciudad, por eso y por sus arquitectura es una ciudad que vale la pena visitar.

Obelisco

Es el monumento ícono de la ciudad, construido en 1936 con motivo del cuarto centenario de la fundación de la ciudad. El obelisco es un sello indiscutido de la ciudad en el mundo y eje de la vida política y cultural argentina. 

Sus 206 escalones separan el suelo de la punta de la torre, que mide 67,5 metros y que alberga una caja de hierro que guarda una foto del jefe de la construcción y una carta destinada a quienes decidan en un futuro demolerla. 

La obra es autoría del arquitecto argentino Alberto Prebisch, duró solo 31 días y en ella trabajaron 157 obreros. Para su construcción, que costó 200.000 pesos argentinos de la época se utilizaron 680 metros cúbicos de cemento y 1360 metros cuadrados de piedra blanca. 

Floralis Genérica

La escultura se encuentra en el centro de un parque de cuatro hectáreas de límites arbolados, rodeada de sendas que se acercan y alejan brindando diferentes perspectivas del monumento y situada por sobre un espejo de agua, que aparte de cumplir su función estética, la protege. Representa una gran flor realizada en acero inoxidable, con esqueleto de aluminio y hormigón armado, que mira en dirección al cielo, extendiendo hacia él sus seis pétalos. Pesa 18 toneladas y tiene 23 metros de alto. 

Una de las características de la flor es un sistema eléctrico que abre y cierra automáticamente los pétalos dependiendo de la hora del día. Durante la noche, la flor se cierra emanando de su interior un resplandor rojo para renacer abierta en la mañana del día siguiente. Este mismo mecanismo es el que cierra la flor al presentarse vientos fuertes, emulando el proceso de fotonastia de la naturaleza.

Quienes recorran la capital de argentina podrán encontrar la Floralis Genérica en la Plaza de las Naciones Unidas.

Aeropuerto Internacional de Ezeiza

La nueva terminal del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, también llamada el “Zeppelin”, es la nueva construcción con la que cuenta el aeropuerto que le presta servicio a la capital. La terminal de 48 mil metros cuadrados que se espera inauguró en septiembre, movilizará alrededor de 30 millones de pasajeros cada año.

400 toneladas de acero hacen parte de “el Zeppelin”, un diseño que incluye una estructura edilicia dentro de otra, al estilo de la “Ballena Azul” y  con la forma de un dirigible, a la altura del primer piso, que es donde los pasajeros accederán al área de migraciones y preembarque.

Puente de la Mujer

Ubicado en el tercer dique de Puerto Madero, es una estructura giratoria que llama la atención de los visitantes. Se trata de un puente peatonal de 170 metros de largo dividido en tres secciones: dos fijas en ambas márgenes del dique y una móvil que gira sobre un pilón cónico de hormigón blanco y permite, en menos de dos minutos, el paso de embarcaciones. La central está sostenida por una aguja en diagonal de acero de 39 metros de altura.

La estructura de 800 toneladas de acero representa a una pareja bailando tango, costó 6 millones de dólares y fue hecho en España, pues en Argentina no se contaba con el acero necesario para su edificación.

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