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El Corredor Económico China-Pakistán en vilo por situación fiscal del país islámico.

En abril del 2015, los gobiernos de China y Pakistan anunciaron la firma del contrato de lo que será el corredor económico chino-pakistaní, el cual es un megaproyecto que busca conectar el gigante asiático con el Mar Arabigo por medio de ferrovías, oleoductos y autopistas.

La conexión de 3 mil kilómetros va desde la región noroccidental de Xinjiang hasta el mar arábigo, en el puerto de Gwadar y durante su trayecto, atravesará gran parte del territorio pakistaní. El Corredor Económico China-Pakistán (CECP) es una parte clave de la Iniciativa de lo que China ve como la Ruta de la Seda del siglo XXI y la cual conecta Asia, África y Europa y se ha estipulado un costo de $62 billones de dólares.

Por un lado, aunque el desarrollo del proyecto traería con sigo un gran avance en la infraestructura pakistaní, ya que se invertirá en transporte, telecomunicaciones y energía, además fomentará el intercambio sociocultural con China, existe desde Beijing una ola de frustración, ocasionada por el lento ritmo del proyecto, el cual se suponía iba a ser un ejemplo de los beneficios de las inversiones chinas en otras regiones del mundo.

En cuanto a las acciones que ha tomado el gigante asiático, este año, durante la visita de XI Jinping, presidente de China, a Pakistán el 20 de abril de 2015 fueron firmados 51 memorándum de entendimiento el cual ampara diversos proyectos relacionados al corredor.

Así mismo, China ha presionado a Islamabad para que ponga al mando a militares para agilizar la toma de decisiones en torno a la multimillonaria inversión. Ya que solo la mitad de los proyectos están en marcha, por cuenta de la reducción en los compromisos financieros de Islamabad, mientras este espera un paquete de rescate del FMI de $ 6 mil millones.

El mes pasado, el teniente general retirado Asim Saleem Bajwa fue nombrado presidente de una nueva autoridad del Corredor Chino-pakistaní, reforzando el control de los militares sobre el proyecto y aislándolo del gobierno del primer ministro Imran Khan.

Por último a pesar de que los militares están teniendo una mayor vigilancia frente al proyecto, la crisis económica de Pakistán seguirá siendo un factor negativo en el trabajo que se realice en el proyecto.

Para este año, el déficit fiscal y de cuenta corriente del país es dio cifras bastante negativa y los impuestos han subido de manera drástica para poder subsanar ese deficit, la tasa de cambio ha afectado tremendamente la rupia, y el panorama es desalentador también por el hecho que el producto interno bruto del país cayo 5,8$ el año pasado y se tiene un pronóstico de 2,4 para este.

Foto: https://www.zameen.com/blog/history-future-pak-china-relations.html

About author

Máster en Administración y Negocios de Industrias Creativas y Culturales de Queen Mary University of London y con un pregrado en Comunicación y periodismo con énfasis audiovisual de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Actual Jefe de Comunicaciones de Camacero.
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