Economía

La economía del país tiene los motores averiados pero aún así está en marcha

A pesar la incertidumbre mundial debido a las noticias económicas diarias, Colombia tiene expectativas de crecer en el segundo semestre del año

El 2019 ha sido un año lleno de retos para la economía mundial: por primera vez desde el 2008 las alarmas de los mercados bursátiles están encendidas ante una posible recesión y la guerra comercial entre Estados Unidos y China ha causado medidas arancelarias que atemorizan a los inversionistas.

Colombia como un país en vía de desarrollo no es ajeno al panorama mundial. En las últimas semanas se registró un máximo histórico del Dólar, algunas de las obras de infraestructuras más importantes para el país tales como: El túnel de la Línea, Puerto Antioquia, Ruta del Sol, entre otras presentan retrasos o están detenidas, y Camacol indicó que en el primer semestre del año se redujo en un 4,1% la compra de vivienda nueva y usada en todo el país. Todos datos desalentadores que se reflejaron en la última cifra de desempleo del DANE, en la que la desocupación ascendió al 9,4% y presentó un incremento de 0,7% frente al mismo trimestre del año pasado.

Con este panorama, se creía que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) estaría por debajo del 3% en el segundo trimestre de este año. Sin embargo el resultado no solo fue superior a las expectativas sino que se corrigió de 2,8% a 3,1% la cifra del primer trimestre.

La economía colombiana creció 3,05% de enero a junio de este año, según el Ministerio de Hacienda. Sin embargo, expertos consideran que este comportamiento es insuficiente para crear empleo y por ende frenar la alta desocupación en el país que ya llega a 10,5%.

Ahora bien, en lo referente con el acero, un material presente en el día a día de una economía en desarrollo, Andrés Ramírez, director de Cámara Colombiana del Acero, afirma que se espera un crecimiento marginal del sector para lo que resta del año pues Colombia a penas se está recuperando de una desaceleración en el consumo de acero que tuvo lugar en los últimos 4 años en donde hubo una reducción de cerca de 400.000 toneladas en el Consumo Nacional Aparente, pasando de 3’819.319 toneladas en el año 2015 a 3’412.072 en el 2017 con un leve repunte en 2018.

La polarización política previa a elecciones afectó negativamente la compra de vivienda, la falta de confianza del consumidor y el entones recién descubierto escándalo de corrupción de Oderbecht, son algunas de las razones que menciona Ramírez ante el decrecimiento en el consumo de acero.

A pesar de lo anterior, para el año 2018 hubo un incremento el 1,4% en el consumo del material. Sin embargo, no es suficiente frente al declive anteriormente mencionado. Por lo que desde la Dirección de Estudios Económicos de Camacero se estima un crecimiento del 1,5% en el consumo nacional de acero, tan solo un 0,1% más que el año pasado. 

Cabe recalcar que Colombia posee una de las economías con mayor crecimiento evidencia en la región, de acuerdo a proyecciones internacionales el promedio de América Latina será de 0,6%, mientras que la economía de Colombia crecerá por encima del 3%, afirmó el ministro Carrasquilla durante una rueda de prensa. 

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