La Belle Électrique

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Difícil de describir, la combinación adecuada de acero, madera, hormigón y cristal en su estructura y en la manera en que se perciben, es notable en esta megaconstrucción cuya sala de conciertos y su restaurante bar, ofrecen un escenario absolutamente moderno y poco convencional para un público especial.

 

Según sus creadores, y la manera en que la describen, “el proyecto toma la sala como el corazón del edificio, a partir del cual se despliegan 5 brazos en forma de cubos recubiertos de una ‘piel’ de tableros de madera irregular que conjugan la opacidad y hermeticidad con la permeabilidad permitiendo vislumbrar el interior entre los tableros o con la exposición que permiten los cristales. En la estructura, vigas de madera laminada encolada con conectores de acero galvanizado, se soportan en columnas -también de acero- y muros de hormigón. Todo un paisaje urbano y arquitectónico recorrible, libre, informal, pero de una contundencia e identidad que sin duda genera imprevisibles cambios en el entorno, en el interior y, por cierto en la música y la forma de apreciarla.

 

El lugar es un distrito industrial en proceso de mutación total. La sala está construida próxima al Centro de Arte Contemporáneo de Grenoble, instalado en un edificio construido por los talleres de Eiffel a fines del Siglo XIX. El espacio está concebido de manera que, durante el concierto, cada espectador se pueda mover y cambiar de ambiente como le plazca. La sala está diseñada como una cáscara asimétrica, dando a los artistas completa libertad de usar el espacio como deseen. Se disponen distintas plataformas a diferentes alturas para los DJs. Saliendo de la sala, el ‘chillout’ es un espacio más calmo, extendido por balcones donde la gente puede salir a tomar aire fresco o fumar un cigarrillo durante el concierto.

 

Los pabellones de la entrada forman dos escenarios urbanos. Están elevados de manera que la audiencia forma parte de la puesta en escena al interior de los marcos y actores del espectáculo urbano, borrando la clásica distinción entre el actor y el espectador.

 

En la Belle se desarrolla toda la música amplificada -estilos musicales desde el jazz o el rock hasta el reggae- en una lógica de cruzar estéticas, técnicas y tecnologías. El objetivo es abrir una ventana en la música del siglo XXI y su futuro, y su fusión con otras formas de arte dentro de las artes digitales”.