Alternativas para continuar proyecto siderúrgico en Barranquilla

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DeAcero Colombia S.A.S. ha decidido cancelar el proyecto de construcción de la siderúrgica de acero más moderna de América Latina, que tenía un costo de USD250 millones y estaría ubicado en el corregimiento de Juan Mina, a las afueras de la capital del Atlantico.

Tras una reunión realizada entre el Gobernador de Atlántico y los empresarios que impulsaron el proyecto de construir una siderúrgica en Barranquilla llegaron a un principio de acuerdo con las autoridades para que el proyecto siga adelante. Expresaron que hay dos alternativas, uno es llevarla por línea exclusiva para DeAcero Colombia con recursos de la empresa. La otra es la construcción de una línea de uso público y uno de los clientes sería DeAcero Colombia.

Luego de tres años de gestiones en la capital del Atlántico y adquirir un terreno de 32 hectáreas en Juan Mina, la empresa mexicana DeAcero junto con el conglomerado del acero Organización G&J, las directivas con sede en Monterrey, México, decidieron no seguir invirtiendo en la ciudad por faltas de garantías en la conexión eléctrica por parte de la alcaldía de Alex Char.

DeAcero explicó que ya había adelantado la contratación de todos los estudios técnicos y de ingeniería, después de haber obtenido el plan parcial urbano-industrial; “hasta el momento no se ha logrado este propósito, porque los accionistas en junta especial en la ciudad de Monterrey, México, han desistido de continuar con el proyecto”.

Esto pese a que la empresa colombiana Transelca a través de un comunicado de prensa precisó que “el acceso de un usuario no regulado al Sistema de Transmisión Nacional – STN, es un derecho contemplado en la Ley 142 de 1994, por lo tanto, el usuario es responsable de gestionar su aprobación y construcción”

Asimismo agregó que “en atención a la solicitud de conexión al Sistema de Transmisión Nacional – STN por parte de la empresa DeAcero Colombia S.A.S, se emitió concepto de viabilidad técnica de la conexión en octubre de 2013”. Y que en abril de 2014 Transelca manifestó a la empresa mexicana “el interés en participar en el desarrollo del proyecto, mediante la construcción de los activos de conexión en la subestación Nueva Barranquilla. En junio de ese mismo año, la Unidad de Planeación Minero Energética – UPME, aprobó la conexión de las instalaciones de la siderúrgica al STN en la subestación”

Guido Nule, gerente general de Transelca, se dirigió a medios de comunicación, asegurando que se ha reunido de manera permanente con representantes de DeAcero, y dijo que, “los hemos atendido, les hemos presentado propuestas, fórmulas para conectarse con el sistema eléctrico nacional, es el trámite normal que se realiza con cualquier industria que quiera ubicarse en la ciudad”.

La línea de energía para una obra de esta magnitud debe ser de 220.000 voltios, con torres de 16 metros de alto y 2 de ancho, con servidumbre o espacio idóneo donde instalarse. Entre las opciones que se han contemplado está la de colocar las torres en el separador de la nueva vía a Juan Mina.

El empresario Oscar Ramírez Acevedo, Presidente Ejecutivo de la Organización G&J, aseguró que la principal dificultad que se presentó para la ejecución del proyecto fue la ubicación de las redes de transmisión de energía, puesto que los dueños de los predios por los cuales pasaría la infraestructura para transportarla, exageraron con los precios y elevaron los costos desmedidamente, motivo por cual se solicitó a la Alcaldía de Barranquilla y a la Gobernación del Atlántico garantizar una servidumbre pública para ello, de tal modo que la infraestructura de torres y cables para llevar la energía de la subestación al proyecto pasarían por terrenos públicos y no privados, así el proyecto podría seguir adelante.

En cuanto a las entidades estatales de la ciudad, han expresado su interés y disposición por buscar un acuerdo con la compañía mexicana, destacando la voluntad para sacar adelante la viabilidad del proyecto, como lo mencionado por la Cámara de Comercio de Barranquilla, ProBarranquilla -Agencia de promoción de inversiones de la capital del Atlántico.

De igual manera, la Gobernación ha señalado que una alternativa es ampliar la vía Juan Mina, que estarían dispuestos a realizar dicha ampliación si se garantiza por parte de los inversionistas que se  va a ejecutar la obra.

Sobre el tema, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, anunció que su administración hará los esfuerzos que sean necesarios para que la firma mexicana desarrolle el proyecto en Juan Mina. Por su parte, la secretaria Distrital de Planeación, Margarita Zaher, se mostró extrañada por tal decisión de los inversionistas mexicanos, teniendo en cuenta que tanto el sector público como el sector privado han hecho acompañamiento para facilitar su ubicación en la ciudad.

El director de la Cámara Colombiana del Acero (Camacero), Andrés Ramírez, explicó que la siderúrgica es un proyecto estratégico para Barranquilla y que ellos como gremio acompañaron la iniciativa empresarial desde sus inicios junto a ProBarranquilla.

“Los inversionistas consideraron ubicar el proyecto en Barranquilla porque es estratégico para por su condición portuaria y su cercanía a los mercados internacionales, ya que los puertos de Barranquilla mueve el 67% del acero que entra a Colombia.” citó el director de Camacero.

La demanda de acero de Colombia se calcula en 3,7 millones de toneladas, de las cuales solo 1,3 millones se producen en las cinco siderúrgicas que se operan en el país, el restante, 2,4 millones de toneladas son importadas. A este mercado le apuntó el proyecto de DeAcero, es decir, abastecer el mercado interno y también a exportar.

En lo que respecta a la Organización G&J, socios colombianos de proyecto, es seguir impulsando el desarrollo de la siderúrgica en Barranquilla, ya que pasaría de ser un importador y comercializador de acero a ser productor con capacidad suficiente para abastecer alrededor del 25% de la demanda del mercado colombiano, aportando así, al crecimiento de la economía colombiana ya que pasaría de remplazar importaciones por producto nacional, lo cual se traduce en más empleos para el sector.

Actualmente la compañía tiene cerca de 3.300 colaboradores vinculados directamente en más de 45 ciudades, monto que se espera incrementar a 500 trabajadores cuando la siderúrgica comience a operar; por ahora la demanda de trabajo en el periodo de construcción, aseguran, que se necesitarían cerca de 2.500 personas.