Algo de historia para entender por qué es el momento del acero

INFOACERO Entradas pw-16 (1)

Colombia es un país que construye más en concreto que en acero. Culturalmente siempre ha sido así desde cuando se importaron los primeros barriles de cemento, provenientes Inglaterra hacia 1885 y el nacimiento de las primeras cementeras en el país hacia los años 20.

En la medida en que esta industria se fue expandiendo, también lo hizo su uso en la construcción civil. Según el ingeniero Juan Tamasco, catedrático de la Universidad Nacional, gracias a Cuéllar, Serrano, Gómez -una de las principales empresas impulsoras de la construcción con concreto- este material empezó a desplazar a la madera, dejándole al hierro unos pocos puentes que cruzaban el río Magdalena. Por el lado del hierro -el papá del acero- desde 1800 está entre nosotros. El mismísimo Antonio Nariño, según historiadores, vio las ventajas de este material cuando se encontraron los primeros yacimientos de mineral de hierro cerca a Pacho, Cundinamarca. Desde la creación de las primeras ferrerías -que tuvieron como mayor hito la producción de los rieles del tranvía de Bogotá- tendríamos que esperar casi 80 años para ver el primer laminador de acero del país con la creación de SIMESA, en Medellín en los años 30. Pero para ese entonces, el concreto ya había logrado enamorar a los ingenieros del país. Este sentimiento hacia el concreto no es gratis. La construcción con acero fue mucho más costosa hasta cuando la sobreoferta china permitió que los aceros planos estuvieran a un mejor precio. Hoy día, cuando la construcción en acero estructural es igual o más competitiva que el concreto en cuanto a tiempos traducidos a costos, es nuestro momento de actuar y fomentar el uso del mismo para así ganarnos el corazón de la ingeniería nacional. Por lo mismo, esta edición va dedicada al convenio marco que firmó recientemente la Cámara Colombiana del acero con la escuela Colombiana de ingeniería Julio Garavito -institución reconocida en el ámbito de la ingeniería nacional- con quienes fomentaremos el uso del acero por medio de visitas industriales, cátedras y materias dentro del pénsum que hablen de acero. Así que espero que disfruten de esta edición y nos escriban para saber que opinan de esta alianza pues solo entre todos; haremos de esta industria un sector fuerte y de orgullo nacional.